New Knee Osteoarthritis Solution at Espada Vascular!

We’re excited to announce that Dr. Jeffrey M. Martinez is now offering Genicular Artery Embolization (GAE)—a groundbreaking, minimally invasive treatment for knee osteoarthritis pain.

Tratamiento de la enfermedad arterial periférica en San Antonio

¿Qué es la enfermedad arterial periférica (EAP)?

La enfermedad arterial periférica (EAP), también conocida como PAD por sus siglas en inglés, ocurre cuando se estrechan las arterias y disminuye la cantidad de sangre que llega a las piernas y los pies. Su causa más frecuente es la aterosclerosis: la acumulación de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias en las paredes de las arterias. Estos depósitos se conocen como placas.

Cuando los músculos no reciben suficiente sangre y oxígeno, pueden aparecer molestias al caminar o subir escaleras. En casos más graves, la falta de circulación provoca dolor incluso en reposo y dificulta la cicatrización de las heridas.

La EAP también se asocia con un mayor riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. Por eso, su tratamiento debe abordar tanto la circulación de las piernas como la salud cardiovascular en general.

En Espada Vascular evaluamos y tratamos la enfermedad arterial periférica en San Antonio. El plan de atención se adapta a sus síntomas, sus antecedentes médicos y las actividades que son importantes para usted.

Síntomas de la enfermedad arterial periférica

¿Siente dolor o calambres en las piernas al caminar que desaparecen después de descansar unos minutos? Este patrón, llamado claudicación intermitente, es uno de los síntomas característicos de la EAP.

Las molestias suelen sentirse en las pantorrillas, aunque también pueden afectar los muslos o los glúteos. Otros síntomas incluyen:

  • Cansancio, pesadez o debilidad en las piernas al caminar.
  • Entumecimiento en las piernas o los pies.
  • Un pie más frío que el otro.
  • Piel pálida o con un tono azulado.
  • Menor crecimiento del vello en las piernas o de las uñas de los pies.
  • Heridas en los pies o los dedos que tardan en sanar.
  • Dolor en los pies durante el reposo, especialmente por la noche.

No todas las personas presentan los mismos síntomas. Algunas tienen molestias leves o poco habituales, y otras no sienten dolor.

El dolor persistente en reposo y las heridas que no cicatrizan requieren una valoración médica pronta. Si de repente siente dolor intenso, nota que una pierna o un pie está muy frío, pierde sensibilidad o tiene dificultad para moverlo, busque atención de emergencia. Puede tratarse de una interrupción repentina del flujo sanguíneo.

Especialista en enfermedad arterial periférica en San Antonio

Entender la causa de sus molestias es el primer paso para elegir el tratamiento adecuado.

El Dr. Jeffrey M. Martinez es un médico certificado en cirugía vascular y cuenta con formación adicional en procedimientos endovasculares. Es originario de San Antonio, ejerce en la comunidad desde 2001 y ha participado como investigador principal en estudios clínicos sobre la enfermedad arterial periférica. Su experiencia abarca tanto tratamientos mínimamente invasivos como cirugía vascular abierta.

En Espada Vascular revisamos sus síntomas, los resultados de sus estudios y sus necesidades para orientarle sobre las opciones disponibles. Queremos que comprenda su diagnóstico, pueda resolver sus dudas y participe en las decisiones sobre su atención.

Causas y factores de riesgo de la enfermedad arterial periférica

La placa suele acumularse en las arterias de manera gradual. Algunos factores favorecen este proceso, y es común tener más de uno:

  • Tabaquismo: Fumar daña los vasos sanguíneos y aumenta considerablemente el riesgo de EAP. Haber fumado en el pasado también es un antecedente importante.
  • Edad: El riesgo aumenta con los años, especialmente en los adultos mayores.
  • Diabetes: Aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedad arterial y complicaciones en los pies.
  • Presión arterial alta: Puede dañar las arterias y favorecer los problemas cardiovasculares.
  • Colesterol elevado: El exceso de colesterol LDL contribuye a la formación de placa.
  • Obesidad: Puede acompañarse de otros factores que afectan la circulación, como diabetes e hipertensión.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con EAP, enfermedad cardíaca o accidentes cerebrovasculares puede aumentar el riesgo.


La enfermedad renal crónica también puede elevar el riesgo. Su médico tomará en cuenta estos antecedentes para determinar si necesita pruebas de circulación.

Diagnóstico de la enfermedad arterial periférica en San Antonio

La evaluación comienza con preguntas sobre sus síntomas: cuándo aparecen, qué actividades los provocan y cómo afectan su vida diaria. También se revisan sus antecedentes médicos y se examinan los pulsos, la piel y los pies.

 

Una de las pruebas más utilizadas es el índice tobillo-brazo (ITB). Consiste en comparar la presión arterial del tobillo con la del brazo. Un resultado bajo puede indicar que llega menos sangre a las piernas.

 

Según los resultados, el médico puede recomendar otros estudios:

 

  • Ultrasonido Doppler: Permite observar cómo circula la sangre y localizar posibles estrechamientos u obstrucciones.
  • Mediciones después del ejercicio: Pueden ayudar cuando hay molestias al caminar, pero las pruebas en reposo no explican los síntomas.
  • Medición de la presión en los dedos de los pies: Puede ser útil cuando la rigidez de las arterias dificulta interpretar el índice tobillo-brazo.

 

No todos los pacientes necesitan las mismas pruebas.

 

Si es necesario examinar una obstrucción con más detalle o planificar un tratamiento, puede realizarse una angiografía. Este estudio utiliza imágenes y un medio de contraste para visualizar las arterias.

Opciones de tratamiento para la enfermedad arterial periférica en San Antonio

El tratamiento depende de sus síntomas, la ubicación de las obstrucciones, la presencia de heridas y su estado general de salud.

Los objetivos son aliviar las molestias, mejorar su capacidad para caminar, favorecer la cicatrización cuando hay heridas y reducir el riesgo de complicaciones. Los medicamentos, el ejercicio estructurado y el control de los factores de riesgo son partes fundamentales de la atención. No todas las personas con EAP necesitan un procedimiento.

Tratamiento médico y hábitos saludables para la EAP

La EAP requiere cuidados a largo plazo, incluso después de un procedimiento. Su plan puede incluir:

  • Apoyo para dejar de fumar: Dejar el tabaco ayuda a reducir el riesgo de complicaciones. Su médico puede recomendar recursos y tratamientos que le faciliten este proceso.
  • Ejercicio estructurado: Los programas supervisados o realizados en casa, con orientación profesional, pueden ayudarle a caminar más y a desenvolverse mejor en sus actividades diarias.
  • Alimentación saludable: Comer más verduras, frutas, legumbres y granos integrales y limitar las grasas saturadas ayuda a controlar los factores de riesgo cardiovascular.
  • Medicamentos: Según sus necesidades, pueden prescribirse estatinas para reducir el colesterol y medicamentos que disminuyen el riesgo de formación de coágulos. Su médico valorará los beneficios y riesgos de cada opción.
  • Control de la diabetes y la presión arterial: El seguimiento regular permite ajustar el tratamiento cuando sea necesario.

Su equipo médico le orientará sobre las medidas más adecuadas para usted.

También es importante cuidarse los pies: Revíselos con regularidad, use calzado que le quede bien y avise a su médico si aparece una herida, especialmente si tiene diabetes.

Procedimientos mínimamente invasivos para tratar la EAP

Si las molestias siguen limitando sus actividades a pesar de los medicamentos y el ejercicio estructurado, puede considerarse un procedimiento para mejorar la circulación. Cuando la falta de sangre pone en riesgo los tejidos del pie o la pierna, la evaluación y el tratamiento requieren mayor urgencia.

Los procedimientos endovasculares permiten tratar las arterias desde su interior mediante catéteres, unos tubos delgados que se introducen a través de una pequeña abertura en la piel. Las opciones incluyen:

  • Angioplastia con balón: Se lleva un pequeño balón hasta la zona estrechada de la arteria y se infla para facilitar el paso de la sangre. En algunos casos se utiliza un balón recubierto de medicamento.

    Colocación de un stent:
    Se coloca una pequeña malla tubular dentro de la arteria para ayudar a mantenerla abierta. Después del procedimiento siguen siendo importantes los medicamentos y las consultas de seguimiento.

    Aterectomía:
    Se utiliza un dispositivo especializado para retirar parte de la placa acumulada en la arteria. Es una opción para determinados tipos de obstrucción.

    Litotricia intravascular: Un balón emite ondas de choque que crean pequeñas fracturas en los depósitos de calcio de la pared arterial. Esto facilita la dilatación de arterias muy calcificadas y puede combinarse con otras técnicas.


Muchos de estos procedimientos se realizan de forma ambulatoria, con anestesia local y sedación. El tiempo de recuperación varía según el tratamiento y la salud de cada paciente.

En algunos casos, la cirugía abierta o una combinación de técnicas puede ser más adecuada. Su cirujano vascular le explicará los beneficios, los riesgos y las alternativas antes de recomendar un procedimiento.

Preguntas frecuentes sobre el tratamiento de la EAP en San Antonio

¿Cuál es la diferencia entre la enfermedad arterial periférica y las várices?

La EAP afecta a las arterias que llevan sangre a las piernas y los pies. Las várices afectan las venas que devuelven la sangre al corazón y suelen aparecer cuando las válvulas no funcionan correctamente.

Aunque ambas pueden causar molestias en las piernas, sus causas y tratamientos son diferentes. Una evaluación vascular permite identificar el origen del problema.

En Espada Vascular no ofrecemos tratamiento para las arañas vasculares.

Depende del tratamiento. Las pruebas de circulación, como el índice tobillo-brazo y el ultrasonido, generalmente causan pocas molestias.

Para los procedimientos endovasculares se utiliza anestesia local y, cuando corresponde, sedación para ayudarle a estar cómodo. Después puede haber sensibilidad o moretones en la zona donde se introdujo el catéter. Su equipo le explicará qué puede esperar y cómo aliviar las molestias durante la recuperación.

Conviene solicitar una evaluación si tiene dolor de piernas al caminar que mejora con el descanso, dolor persistente en los pies o heridas que tardan en sanar.

Estos síntomas pueden deberse a distintas causas. La consulta y las pruebas permiten determinar si hay un problema de circulación arterial y qué tratamiento necesita. Un diagnóstico de EAP no significa necesariamente que deba someterse a una intervención.

Las pruebas y los tratamientos médicamente necesarios pueden estar cubiertos, pero los requisitos dependen de su plan, la red de proveedores y el servicio recomendado. Algunos requieren autorización previa.


Antes de programar un estudio o procedimiento, comuníquese con Espada Vascular y con su aseguradora para confirmar la cobertura y los posibles gastos a su cargo. Si tiene Medicare, revise también las condiciones de su cobertura.

¿Cómo puedo reducir mi riesgo de enfermedad arterial periférica?

Dejar de fumar, hacer actividad física según las indicaciones de su médico y mantener la diabetes, la presión arterial alta y el colesterol bajo control son medidas importantes. Una alimentación saludable y las consultas de seguimiento también ayudan a cuidar su circulación.

Si ya tiene EAP, continúe con su tratamiento aunque se sienta mejor. Revise sus pies con regularidad y avise a su médico si aparece una herida o cambian sus síntomas.