We’re excited to announce that Dr. Jeffrey M. Martinez is now offering Genicular Artery Embolization (GAE)—a groundbreaking, minimally invasive treatment for knee osteoarthritis pain.
La hinchazón de piernas, la sensación de pesadez y las heridas que tardan en sanar pueden tener distintas causas, entre ellas un problema en las venas. Identificar el origen de estos síntomas es el primer paso para elegir el tratamiento adecuado.
En Espada Vascular evaluamos y tratamos enfermedades venosas en San Antonio, desde várices que causan molestias hasta alteraciones más complejas de las venas profundas. Nuestro equipo está dirigido por el Dr. Jeffrey M. Martinez, cirujano vascular certificado, con formación adicional en cirugía endovascular.
Si busca un especialista en venas, podemos ayudarle a comprender su diagnóstico y sus opciones de atención. Según su caso, el tratamiento puede incluir medidas para mejorar la circulación, medicamentos o procedimientos mínimamente invasivos.
Las enfermedades venosas afectan los vasos sanguíneos que devuelven la sangre al corazón. En las piernas, las válvulas de las venas y el movimiento de los músculos ayudan a que la sangre ascienda.
Cuando las válvulas dejan de cerrar correctamente, parte de la sangre puede retroceder y acumularse, aumentando la presión venosa. También puede haber dificultades para el retorno de la sangre debido a un coágulo, un estrechamiento o una compresión.
Estos problemas no siempre se ven a simple vista. Una persona puede tener molestias relacionadas con las venas sin presentar várices visibles. La evaluación médica permite distinguir las diferentes enfermedades venosas y sus manifestaciones.
Puede causar hinchazón en los tobillos o las piernas, pesadez, dolor, calambres y comezón. Las molestias suelen aumentar después de pasar mucho tiempo de pie y pueden mejorar al elevar las piernas.
Con el tiempo, algunas personas presentan manchas oscuras alrededor de los tobillos, irritación, endurecimiento de la piel o heridas que no cicatrizan. Estos cambios requieren una valoración médica. Información sobre insuficiencia venosa de MedlinePlus.
La evaluación incluye una revisión de los síntomas y antecedentes, además de una exploración de las piernas. Un ultrasonido dúplex venoso permite estudiar el flujo de sangre y buscar reflujo, coágulos u otras alteraciones.
El plan puede incluir caminar con regularidad, elevar las piernas y utilizar medias de compresión indicadas por el médico. La compresión debe elegirse según las necesidades y el estado circulatorio de cada persona. Opciones de tratamiento de la insuficiencia venosa
Cuando existe reflujo en determinadas venas superficiales, Espada Vascular ofrece opciones como la ablación endovenosa y Varithena. La elección depende de las venas afectadas, los síntomas y las indicaciones de cada procedimiento.
Las várices, también llamadas venas varicosas, son venas superficiales dilatadas y retorcidas que pueden sobresalir bajo la piel, especialmente en las piernas. Suelen desarrollarse cuando las válvulas venosas no funcionan correctamente y permiten que la sangre se acumule.
Además de ser visibles, pueden producir molestias y acompañarse de otros signos de enfermedad venosa.
Puede haber dolor, ardor, comezón, calambres o sensación de piernas cansadas. Algunas personas notan hinchazón en los tobillos al final del día o molestias después de permanecer mucho tiempo sentadas o de pie.
La presencia de una vena visible no determina por sí sola la necesidad de tratamiento. La valoración considera los síntomas, los cambios en la piel y el funcionamiento de las venas. Información sobre várices y su evaluación.
El tratamiento comienza con una valoración para identificar qué venas están afectadas y si existe reflujo. En Espada Vascular atendemos várices que producen síntomas y se relacionan con enfermedad venosa.
Según el diagnóstico, pueden recomendarse medidas para aliviar las molestias o procedimientos mínimamente invasivos. La ablación endovenosa utiliza energía térmica, como radiofrecuencia o láser, para cerrar una vena superficial que no funciona adecuadamente. La sangre continúa circulando por otras venas. Cómo funciona la ablación de várices.
Otra opción es Varithena, una espuma inyectable de polidocanol utilizada para cerrar determinadas venas superficiales con reflujo. Sus indicaciones incluyen la vena safena mayor y las venas safenas accesorias con insuficiencia, así como las várices asociadas al sistema de la vena safena mayor.
Varithena no es adecuada para todas las personas. Está contraindicada en quienes tienen alergia al polidocanol o una enfermedad tromboembólica aguda, como una trombosis venosa profunda o una embolia pulmonar. Antes del tratamiento, el médico evalúa los beneficios y riesgos, entre ellos la formación de coágulos y las reacciones alérgicas. Indicaciones y seguridad de Varithena.
La trombosis venosa profunda, o TVP, ocurre cuando se forma un coágulo de sangre dentro de una vena profunda, con frecuencia en una pierna o en la pelvis.
Requiere atención médica porque una parte del coágulo puede desprenderse y llegar a los pulmones. Esta complicación se llama embolia pulmonar y puede poner en peligro la vida.
Puede causar hinchazón en una pierna, dolor o sensibilidad, calor en la zona afectada y enrojecimiento o cambios de color en la piel. Algunas personas no presentan síntomas evidentes.
Si aparece hinchazón repentina o dolor nuevo en una pierna, especialmente con calor o enrojecimiento, busque atención médica urgente. No espere a una cita de rutina.
Llame al 911 si presenta dificultad para respirar, dolor en el pecho, tos con sangre o desmayo, ya que pueden ser señales de una embolia pulmonar. Información sobre coágulos y señales de alarma de los CDC.
El diagnóstico suele apoyarse en un ultrasonido y, cuando corresponde, otras pruebas. El tratamiento generalmente incluye anticoagulantes, medicamentos que ayudan a evitar que el coágulo crezca y que se formen nuevos coágulos.
Los anticoagulantes no disuelven directamente el coágulo. El médico determina el medicamento y la duración del tratamiento según la ubicación de la trombosis, sus posibles causas y el riesgo de sangrado. Información sobre diagnóstico y tratamiento de la TVP.
Los filtros de vena cava inferior no se utilizan de forma rutinaria. Pueden considerarse en situaciones específicas, principalmente cuando una persona con una trombosis aguda no puede recibir anticoagulantes. Estos dispositivos buscan reducir el riesgo de que los coágulos lleguen a los pulmones; no eliminan el coágulo existente. Recomendaciones de la Sociedad Estadounidense de Hematología.
Después de la atención inicial, el seguimiento vascular permite vigilar la evolución y valorar síntomas persistentes, como hinchazón o dolor.
La estenosis venosa es un estrechamiento que reduce el espacio disponible para que la sangre circule por una vena. Puede deberse a cicatrices después de una trombosis o a presión ejercida desde fuera del vaso sanguíneo.
Cuando afecta las venas profundas, puede dificultar el retorno de la sangre y aumentar la presión venosa en la extremidad.
Puede producir hinchazón persistente, pesadez, dolor o sensación de tensión en la pierna afectada. En casos avanzados, pueden aparecer cambios de color en la piel o úlceras.
Estos síntomas también pueden tener otras causas. La valoración permite determinar si el estrechamiento identificado explica las molestias y si requiere tratamiento. Información sobre enfermedades venosas.
La evaluación puede incluir ultrasonido y estudios adicionales, como tomografía computarizada, resonancia magnética o pruebas realizadas mediante un catéter, según la ubicación del problema.
En pacientes seleccionados con una obstrucción importante de las venas ilíacas o de la vena cava inferior, puede considerarse una angioplastia con colocación de un stent venoso. La angioplastia utiliza un pequeño balón para ampliar el segmento estrecho. El stent es un pequeño tubo de malla metálica que ayuda a mantener abierta la vena.
La decisión depende de los síntomas, la ubicación y extensión del estrechamiento, y la respuesta a otras medidas de tratamiento. No todo estrechamiento necesita una intervención. Antes de realizar un procedimiento, deben valorarse sus beneficios, riesgos y necesidades de seguimiento. Guía clínica de SCAI sobre enfermedad venosa crónica.
Las venas ilíacas se encuentran en la pelvis y reciben la sangre que regresa de las piernas. La compresión ocurre cuando una estructura cercana presiona una de estas venas y la estrecha.
Una forma conocida es la compresión asociada al síndrome de May-Thurner, aunque existen otros patrones. Encontrar una vena comprimida en un estudio no significa, por sí solo, que necesite tratamiento.
Cuando la compresión dificulta de manera importante el retorno de la sangre, puede causar hinchazón, pesadez o dolor persistente en una pierna. Algunas personas presentan cambios en la piel o molestias que empeoran tras permanecer de pie.
También puede asociarse con una trombosis venosa profunda. La aparición repentina de síntomas requiere una evaluación urgente para descartar un coágulo. Información sobre compresión de la vena ilíaca.
El especialista evalúa los resultados de los estudios junto con los síntomas y descarta otras causas de hinchazón. Según el caso, pueden recomendarse seguimiento, medias de compresión u otras medidas para aliviar las molestias, o pruebas adicionales.
Cuando una obstrucción venosa causa síntomas importantes que afectan la calidad de vida, puede considerarse la colocación de un stent. La compresión ilíaca sin síntomas y sin trombosis no justifica colocar un stent de forma preventiva. Es fundamental determinar si el procedimiento puede beneficiar a cada paciente. Consenso sobre lesiones venosas ilíacas no trombóticas.
El síndrome de May-Thurner se relaciona con la compresión de la vena ilíaca común izquierda entre la arteria ilíaca común derecha y la columna vertebral. Esta disposición puede dificultar el paso de la sangre que regresa de la pierna izquierda.
Algunas personas tienen esta compresión anatómica sin presentar problemas. En otras, puede contribuir a síntomas venosos o a la formación de un coágulo. Información sobre el síndrome de May-Thurner.
Cuando hay síntomas, suelen afectar la pierna izquierda e incluir hinchazón, pesadez, dolor o várices. En casos más avanzados, pueden aparecer cambios en la piel.
En ocasiones, el primer signo es una trombosis venosa profunda. Si una pierna se hincha repentinamente o aparece dolor nuevo, busque atención médica sin demora.
El diagnóstico puede requerir tomografía, resonancia magnética, venografía o ultrasonido intravascular. Este último permite examinar la vena desde su interior mediante un catéter.
Las personas con esta compresión anatómica pero sin síntomas generalmente no necesitan una intervención. Cuando las molestias son importantes y se confirma que la compresión dificulta el flujo de sangre, puede recomendarse la colocación de un stent. Información de la Sociedad de Cirugía Vascular sobre May-Thurner.
Si además existe una trombosis, el plan debe incluir el tratamiento del coágulo y la evaluación de la obstrucción. Los anticoagulantes y cualquier intervención adicional se seleccionan según las características de cada caso.
Una úlcera venosa es una herida abierta que aparece cuando la presión elevada en las venas daña la piel y dificulta su cicatrización. Suele localizarse en la parte baja de la pierna, cerca del tobillo.
También puede conocerse como úlcera varicosa, aunque no todas las personas que la presentan tienen várices visibles.
La herida puede tener bordes irregulares, drenar líquido y estar rodeada de piel hinchada, oscura, irritada o endurecida. Puede haber dolor o comezón, y la lesión puede reaparecer después de cerrar.
Si aumenta el dolor, se extiende el enrojecimiento, aparece pus o presenta fiebre, solicite atención médica para descartar una infección. Información sobre úlceras venosas y sus cuidados.
Antes de indicar compresión, es importante valorar también la circulación arterial. La presencia de enfermedad arterial puede modificar qué tipo de compresión resulta seguro. Consideraciones sobre compresión e insuficiencia venosa.
Si se identifica reflujo en venas superficiales, pueden considerarse tratamientos como la ablación endovenosa o Varithena, según las venas afectadas y las indicaciones de cada procedimiento. El objetivo es tratar las venas que contribuyen al aumento de presión, como parte del cuidado integral de la úlcera.
El seguimiento permite vigilar la cicatrización y ajustar las medidas para reducir el riesgo de que la herida vuelva a aparecer. Información sobre el tratamiento de las úlceras venosas.
Si tiene várices dolorosas, hinchazón persistente, pesadez en las piernas o una herida que no cicatriza, una evaluación vascular puede ayudarle a conocer la causa y sus opciones de tratamiento.
En Espada Vascular atendemos enfermedades venosas en el área de San Antonio. Revisaremos sus síntomas y antecedentes para determinar qué estudios necesita y explicarle las opciones de atención.
Llame al (210) 540-6766 o envíe una solicitud de consulta. Si presenta síntomas repentinos que puedan indicar un coágulo, busque atención médica urgente; no espere una respuesta al formulario.
Para confirmar en qué consultorio puede recibir atención, comuníquese con nuestro equipo al (210) 540-6766.